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La Resiliencia en el paciente oncológico

La Resiliencia en el paciente oncológico se origina en la experiencia personal infantil amorosa.

Cuando el paciente oncológico valora que el tiempo que le toma asistir a sus tratamientos y vivir la experiencia de sus malestares tiene un sentido de vida, es claro que le es más fácil de sobrellevar. Si, como lo sugiriera Víktor Frankl en su obra, El Hombre en Busca de Sentido, al compartirnos su experiencia en los campos de concentración.

  • Alguien por quien luchar,
  • Alguna tarea que completar,
  • Algún Ser a quien dedicar la jornada diaria.

La resiliencia, es in término acuñado por la Dra. Edith Grotberg Henderson en 1995 quien la define como la oportunidad de sobreponernos a la adversidad de manera valiente más allá de nuestra propia medida, surge de la mente. Puede consultar su libro: “Resiliencia, descubriendo las propias fortalezas”

Y ¿dónde es que esta la mente?

Las actuales investigaciones en el tema de ciencia-mente sugieren que la mente surge de la actividad cerebral modelada por la experiencia personal.

Las culturas orientales sugieren que la mente surge del corazón bondadoso estos dos factores han sido estudiados ampliamente para comprender los conflictos sociales, prevenirlos y propiciar el desarrollo humano. Si le interesa ahondar en este tema de mente cerebral y lo que llamamos mente subjetiva, puede consultar los libros escritos por Dr. Allan Wallace.

Pero a lo largo de la historia hemos observado que las personas suelen crecerse ante las circunstancias adversas que social y personalmente transcurren en la vida de todo ser humano.

Y ¿Cómo es que se logra desarrollar la resiliencia?

Barudy-Dantagnan en 2013 anota en su libro “Los buenos tratos en la infancia” que “una cultura que apoya el desarrollo humano tiene estos fundamentos:

  1. Una experiencia de buenos tratos en los tres primeros años.
  2. Una cultura de equidad
  3. Una capacidad colectiva de estimular y co-construir una narrativa histórica de la cultura.
  4. Funcionamiento social y cultural que facilite conversaciones empáticas.
  5. Un fundamento social de distribución de justicia solidaria de la riqueza”.

Últimamente se han hecho investigaciones con niños menores de 3 años para observar sus conductas de compartir alimento y es asombroso como en forma natural si a su compañero no le han servido en su plato, el pequeño inmediatamente proporciona la mitad. El buen corazón surge de una madre que acaricia, abraza, habla, conduce, pone límites y aporta información con bondad.

Muchas mujeres nos han contado sus experiencias a quienes ellas nombran valentía, nosotras les ponemos apellido de resiliencia, donde para ellas nada es IMPOSIBLE.

  • Vencer el temor a acercarse a hacerse sus estudios de Mastografía o ultrasonido.
  • Ir a recibir el Diagnóstico sin la compañía de su familia e informarse preguntando al médico lo que necesita saber.
  • Acudir a sus citas aun sin conocer el lugar donde tienen que hacerse sus estudios.
  • Sentir que se es una carga para los demás.
  • Mal comer y mal dormir por la distancia de los servicios médicos y su domicilio.
  • Vencer el miedo a la quimioterapia y a sus efectos.
  • Vencer el miedo al “cambio” en las personas que ella ama.
  • Vencer el miedo a hablar con su familia del cáncer.
  • Vencer el miedo a perder su esquema corporal y su cabello.
  • Abrirse a que las personas le ayuden y le aporten lo que ellas puedan dar sin juzgarlas.
  • Abrirse a la experiencia interior de la reflexión y la búsqueda de la espiritualidad.
  • Vencer el miedo al sufrimiento y vencer el miedo a la muerte.

Considerando que los momentos de debilitamiento físico también implican debilitamiento emocional, cada persona vive en forma distinta este proceso ya que las implicaciones que en su infancia se vivieron pueden hacerla sentir más o menos vulnerable y por consecuencia aplicar más oportunamente la Resiliencia.

Todos los traumas de la niñez y adolescencia se intensifican en la edad adulta. La paciente oncológica puede sentirse inapropiada y como protección se aislará. Puede sentirse desatendida y como protección se mantendrá irritable. Puede sentirse desesperada por que no ve progresos o mejoría y manifestar enojo consigo misma y con la situación de la enfermedad. Todas estas son respuestas emocionales que requieren atención pues son expresiones de la ansiedad y la depresión.

El apoyo emocional que le aporta Salvati a las pacientes tiene tres modalidades: Apoyo emocional Individual, Grupal y Atención Médica Psiquiátrica.

Cada una tiene un objetivo muy específico y pretende que la mujer que está viviendo este período que es transitorio lo haga de un modo más constructivo para ella y su familia. Serán procesos de apoyo emocional breve, específicamente dirigidos a fortalecer la resiliencia en las pacientes.

Recuerde: “Nadie dijo que era fácil”… Te esperamos en Salvati

Leonor Eugenia Estudillo San Vicente. Psicóloga

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